River sin respuesta

River sin respuesta 
por Sebastian Grane de La Máquina Millonaria

Después de muchas idas y vueltas, de negociaciones y roscas por doquier, se levantó la huelga de jugadores y volvió el fútbol. Pero hablando puntualmente de River, volvió el fútbol deporte, porque el fútbol juego parece seguir de paro.


Este nuevo River, que de nuevo tiene poco, es el mismo que vimos durante todo el 2016, con el agravante de que ya no hay un nombre distinto que genera la esperanza de ser el hilo conductor del equipo como lo era Andrés D’Alessandro.

El Millo sigue jugando mal, es inexpresivo, no genera peligro, no llega con claridad al área rival y no tiene una usina generadora de fútbol que le permita abastecer a sus delanteros para llegar al gol.

Para colmo, si Alario no juega, Driussi deja de ser el jugador peligroso que es cuando tiene al ex Colón al lado.

Gallardo sigue tomando decisiones curiosas, como la de guardar a muchos de los supuestos titulares porque el miércoles juega Copa Libertadores, como si el plantel viniera de un trajín de jugar miércoles-domingo-miércoles haces tres meses. No hace falta remarcar que este es el primer partido oficial del año y que no hay mejor forma de ganar ritmo que hacerlo jugando por los porotos.

Mayada, Lollo, Arzura, Auzqui y Mora no suelen ser titulares en este nuevo-viejo River del Muñeco. Probablemente la única ausencia justificada sea la de Maidana que estaba suspendido, los demás, fueron pura y exclusivamente decisiones del entrenador.

A Lollo se le notó la falta de fútbol, tuvo muchos errores en el manejo de la pelota y a la hora de dar los pases, generando situaciones de peligro que Batalla pudo resolver con prestancia e inteligencia, redondeando una buena actuación bajo los tres palos.

Si parece haber quedado atrás aquel viejo y obstinado 4-2-2-2, para mutar a un sistema más confiable y equilibrado como el 4-4-2. Independientemente de los esquemas, el problema está en que al Millo le cuesta horrores generar juego.

Ignacio Fernández se pone el equipo al hombre pero está muy solo. Otra vez volvió a ser lo mejorcito de River, pero con eso no alcanza. Necesita más compañía de los mediocampistas laterales para aportar sorpresa, desborde y centros-pases para la entrada de compañeros de frente al arco.

El Pity muestra muchas ganas y actitud, pero siempre termina mal todas las jugadas. Es un caso curioso porque tiene infinidad de oportunidades y nunca logra la tranquilidad necesaria que le permita pensar la mejor forma de resolver cada ocasión, por eso, ante la duda, termina decidiendo siempre mal.

Tampoco aparecen nombres que puedan cambiar la ecuación. Se desperdició un nuevo mercado de pases y el plantel sigue siendo el mismo que el semestre pasado.

Ya no se puede utilizar la excusa de que el mejor refuerzo es  haber mantenido el plantel porque la mayoría de los jugadores no demostraron estar a la altura de la camiseta. Excepto por algunos titulares, el resto son jugadores de relleno o pertenecen a lugares de la cancha donde hay superpoblación de hombres, por lo tanto, haber mantenido el plantel pasa a ser más un defecto que una virtud.

Además se incorporaron jugadores como Auzqui, de características similares a Mora y Driussi, y Ariel Rojas, que suele jugar de doble cinco, posición de la cancha donde más nombres hay: Ponzio, Domingo, Arzura, Nacho y Rossi.

O sea, otra vez se eligieron mal los nombres y las posiciones a reforzar. Sigue faltando un ocho y un enganche que habrá que buscar en las divisiones inferiores.

Todos queríamos que vuelva el fútbol deporte porque la situación no se aguantaba más. Lamentablemente, los hinchas de River parece que vamos a tener que seguir esperando que vuelva el fútbol juego porque la situación no parece tener solución.

Hace dos años que el Millo juega mal y el Muñe no le encuentra la vuelta. Jugar la Copa, y tener la posibilidad de ganarla, no es una razón para dejar de lado el torneo local. Hay que sumar puntos para llegar a la zona de clasificación de la Copa 2018 y engrosar el promedio, porque el que te condena es el torneo local.

1 comentario:

Eugene Fraga dijo...

Coincido con el Editorial. A pesar de la distancia (desde Singapur) el nivel de Ríver me alarma aún más que después de la derrota con Lanús. Lo mostrado ante Unión es preocupante.
Lo ví fraccionado en dos días, absolutamente insoportable ver los 90' de una vez.

Con un plantel de la B Nacional, debieron haber ganado el partido si tuvieran un 9 algo picante. No lo tienen y salvamos un punto. Muy bien Batalla, muy firme M.Quarta y correcto Auzqui. Al Pity Martínez hay que dejar de presionarlo YA. Es el único que propone y la pide siempre, aunque falle en la terminación. Y las intermitencias de Nacho Fernández se agravan porque no tenemos conductor.

FORMICA (Newell's) o el Chori Domínguez eran los Enganches a traer, estimado Manager, y mucho más accesibles que Enzo Pérez. Hasta con el muy veterano Román Martínez tendríamos más volumen de juego... El DIM será rival difícil, ojalá mañana la suerte imponderable del fútbol esté de nuestro lado.