En la pileta... contundencia, inteligencia y actitud

En la pileta... contundencia, inteligencia y actitud
por Charro de A River lo quiero

No debió haberse iniciado

¿Por dónde se empieza a hablar del partido inicial para River Plate en esta copa Libertadores? ¿Cómo se explica esta victoria en Medellín ante el puntero del torneo colombiano por parte de un River Plate que parecía mediocre? 
¿Cómo se explica la diferencia de actitud al jugar un partido de copa y otro por el torneo local? 
Por fin volvemos a irnos a dormir con una gran sonrisa.

Así se jugaron los primeros 25 minutos...

Todo empezó con un diluvio en Medellín y una cancha que era una pileta; varias lagunas (no era agua tapada por el pasto, era agua que impedía ver el pasto o el suelo) donde era imposible jugar y algunas partes donde la pelota picaba con demasiada fuerza. 

Nadie imaginó que se jugaría porque era obvio que no sería algo imposible y peligraría la integridad física de los jugadores... sin embargo el árbitro decidió empezarlo. 

La lluvia fue empeorando la situación y a los 25 minutos se suspendió el partido. Todo el delirio parecía haber tocado su final pero solo fue una tregua. 

Entró gente a ¨secar el piso¨ y buscaron distintas formas de mejorar la situación (especialmente desde lo visual). El partido se reanudó y lograron finalizarlo (solo porque paró la lluvia).

Tuvo mucha entrega Moreira y salió acalambrado sobre el final

Los primeros 25 minutos nos encontraron bien parados y presionados por un rival que quería pero no sabía como. Decidieron jugar al pelotazo para su delantero más potente pero fue bien controlado. 

Después de 40 minutos se volvió a jugar (otra vez sin importar las implicancias del detenimiento y del mal estado del campo de juego para el físico de los jugadores) y River Plate rápidamente logró ponerse 2 a 0. 

Primero un sorpresivo penal y luego un error del arquero en un centro hicieron que el partido cambie. A partir de ese momento, River Plate se tranquilizó y dejó pasar los minutos controlando al DIM que no supo que hacer con la pelota.

Los últimos 45 minutos se presentaron de la misma forma hasta que Martinez Quarta aprovechó el centro de un corner para colocar la pelota junto a un palo sin darle chance al arquero. 

El 3 a 0 desconcertó a los colombianos (especialmente por la efectividad millonaria) y no supieron como avanzar hasta los últimos 10 minutos en que empezaron a atacar con desorden pero lastimando. 

Otro penal faltando 2 minutos permitió que los colombianos se acercaran y profundizaran el ataque pero fueron bien controlados hasta terminar el partido (la efectividad que tuvo River Plate fue lo que les faltó a los colombianos).
No siempre nos tocará un árbitro que cobre como corresponde

Es difícil evaluar el partido. Claramente se jugó inteligentemente, el equipo tuvo una concentración y compromiso superior y la efectividad fue fundamental (no tuvo muchas más chances que los 3 goles.

 Por otro lado, también fue fundamental tener un árbitro que no se lavara las manos con cada situación comprometida (tranquilamente podría no haber cobrado el penal a Alario o podría haber inventado una falta al arquero en el gol de Driussi; algo así como hiciera Delfino el domingo pasado. Una clara demostración de como una buena actuación o una actuación maliciosa pueden cambiar un resultado y el trámite del partido). 

Individualmente hubo puntos muy altos y básicamente no hubo errores (en un campo de juego que se prestaba al error) y siempre fueron inteligentes para no regalarle la pelota al rival. El mediocampo fue fundamental.

Si bien Batalla tuvo otra buena noche y Maidana junto a Martinez Quarta se las arreglaron a base de mucha actitud para frenar a los delanteros de turno (Moreira y Casco fueron los puntos más flojos sin haber jugado mal), lo más destacado estuvo en el medio.

 Ponzio volvió a mostrarse como alma y líder del equipo (impresionante su actitud en estos partidos) pero fue fundamental la tarea de Rojas. Rojas es muy ordenado e inteligente y simplifica la tarea de todos porque es la rueda de auxilio a la hora de defender o de atacar, siempre se lo ve junto a Ponzio cuando se defiende y junto a Fernandez cuando se ataca, no hace nada extraordinario pero cambió el juego del equipo, juega simple, con pases cortos y concentración para saber donde se lo necesita. 

Fernandez fue otro punto de apoyo para esta victoria, manejó la pelota con criterio y supo jugar en equipo. El Pity fue el punto más flojo (no pudo superar a los rivales y el estado del campo de juego) pero Driussi y Alario dieron una gran mano para presionar y molestar al rival. Esta vez no necesitamos generar tanto fútbol (el campo de juego no lo hubiera permitido) porque alcanzó con la efectividad y la actitud.