Record histórico del Más Grande

Tras la victoria en tierras ecuatorianas, River se transformó en el equipo que más victorias acumuló en la historia de la Copa Libertadores.
En efecto el Millo sumó su triunfo 156, superando por uno a Peñarol, que hasta la fecha anterior era el máximo ganador. Como en la misma River goleó a Melgar en el Monumental alcanzó a los uruguayos, que llevaban la marca histórica. 


Pero anoche, con la gran victoria lograda en Guayaquil, el Más Grande superó a los charrúas en la tabla histórica de triunfos sumando 156, o sea uno más que los uruguayos.


En efecto, en sus 33 participaciones en la Libertadores, River disputó 316 partidos, ganando casi la mitad con un promedio de puntos de 49,3%. También registra 79 empates y 81 derrotas, para hacer un total de 547 puntos. 


De las 156 victorias, 105 fueron logradas en condición de local, 48 como visitante y las 3 restantes, en cancha neutral.


A su vez, Peñarol, cuenta con un porcentaje de eficacia menor, ya que disputó 44 ediciones, o sea 11 ediciones más que el Millo (44 en total) y suma 351 encuentros disputados, en los que acumuló total 155 triunfos que le dan un 44,1% del total. Asimismo, registra 77 empates y 119 derrotas  para arribar a 542 puntos.


Tabla histórica de triunfos en la Copa Libertadores

River 156
Peñarol 155
Nacional 154
Boca Juniors 140
Olimpia 117
Cerro Porteño 102

Histórica victoria de River en Ecuador

Chapa Copera
por Facundo Adamoli 
El equipo de memoria
Hace ya casi 3 años que siempre salen, incesantes, las desalentadoras estadísticas de visitante previas a los partidos de Copa. Que a River le cuesta ganar en Brasil. Que hace tiempo no gana en Colombia. Que nunca ganó en Ecuador. El River de Gallardo pulveriza todas las métricas.


Emelec se puso en ventaja al minuto de juego. Muchos apelaron a las estadísticas nuevamente: ¿cuando fue la última vez que le marcaron de forma tempranera al millonario? Pero ese dato es menor: hace 5 o 6 partidos que a River lo acorralan desde el arranque. Los de Nuñez entran dormidos, completamente fríos.

Fue un verdadero partido de Copa porque fue cambiante, imprevisible, irregular. Moreira fue el mejor y el peor. Regalando el costado derecho en defensa y lastimando en ataque: fue él quien tuvo el oportunismo para encontrar la pelota en el área y proclamar el empate. 

Los laterales del millonario siguen siendo el punto más flojo de todo el equipo, un punto preocupante a mejorar si se quiere vencer a los mejores de este certamen.
El abrazo de Guayaquil
Cuando River mejor jugó, no pudo encontrar el gol, y cuando Emelec por fin se recompuso del juego de tenencia y posesión que le propuso River durante todo el partido, Alario apareció para marcar el segundo. El dominio de juego cambió para ambos bandos, pero la suerte no fue coherente con la producción futbolística. 

El espíritu de la Libertadores no siempre premia al más vistoso ni al que intenta jugar. A veces la lógica de este torneo pasa por otro lado: por la garra, la convicción, la mística, la chapa Copera.

Chapa Copera, eso fue lo que sacó a relucir el equipo del Muñeco. Es algo que es imposible de medir, pero al mismo tiempo es necesario, marca un patrón de comportamiento cuando el fútbol desaparece.  Nacho y Rojas, motores primordiales del juego, ya no estaban en cancha cuando Alario marcó el 2–1. Fue una mezcla de oportunismo y valentía lo que sacó al equipo del Muñeco a flote.

El millonario ya se encamina a la clasificación para 8tavos, es importante también que el respeto que se va ganando en el certamen, no solo radique en el buen juego, sino también en su estrella copera.

Entrada fútbol: 

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Rumbo a Guayaquil

Este próximo jueves, a las 21 hora argentina, en el estadio George Capwell de Guayaquil, nuestro River enfrentará al local Emelec con el objetivo de ganar por la 3ª fecha de la fase de grupos y empezar a asegurarse un lugar en los octavos de final de la Copa Libertadores 2017. 

Para lograrlo Gallardo pondrá lo mejor que tiene a disposición, o sea que repetirá el once ideal, tal como lo viene haciendo habitualmente .

Hoy la delegación del Millo partirá a las 19 hs. desde el Aeropuerto de Ezeiza rumbo a Ecuador, aunque primero hará escala en Lima -donde pernoctará en el Hotel Costa del Sol-  para luego, el próximo miércoles desde a las 14.50 de Argentina, aterrizar en las tierras de Los Eléctricos.

Allí se hospedará en el Hilton Colón Guayaquil Hotel, sito en Av. Francisco de Orellana Mz. 111 que se halla en la mejor área financiera y comercial de la ciudad y de donde emprenderá el regreso el viernes, también con escala en Lima, ya que desde allí partirá a las 13,50 hora argentina.
Obviamente que tan extenuante viaje justifica la postergación del encuentro con Atlético Tucumán por el campeonato local

Ahora bien, sin demasiadas sorpresas, excepto las exclusiones de Mayada y Domingo, el cuerpo técnico dió a conocer la lista de los 19 futbolistas convocados para la extenuante excursión.

Arqueros:
Augusto Batalla y Maximiliano Velazco.

Defensores: 
Milton Casco, Luciano Lollo, Jonatan Maidana, Lucas Martínez Quarta, Gonzalo Montiel y Jorge Moreira.

Volantes: 
Joaquín Arzura, Ignacio Fernández, Gonzalo Martínez, Exequiel Palacios, Leonardo Ponzio, Ariel Rojas e Iván Rossi.

Delanteros: 
Lucas Alario, Carlos Auzqui, Sebastián Driussi y Rodrigo Mora.

Autoridades del encuentro 
El chileno Roberto Tobar será el árbitro del encuentro del próximo jueves entre Emelec y River Plate por la Copa Libertadores

Tobar, de 39 años e  internacional FIFA desde 2011 estará asistido por sus compatriotas Marcelo Barraza y Edson Cisterna en las líneas, mientras que Eduardo Gamboa será el cuarto juez.

Desperdiciamos una oportunidad inmejorable, pero no aflojemos

 ¿Displicencia? ¿Ineficacia?... oportunidad desperdiciada
por Charro de A River lo quiero
El semestre pasado fue un punto de inflexión por lo mal que se jugaba y la falta de ideas en ataque, los partidos ante equipos chicos que no salían a atacar abiertamente se complicaban y nos hicieron perder puntos muy importantes de local. 

El primer partido del semestre frente a Unión había sido un punto de inflexión por lo mal que se jugó y por como nos alejaba del campeonato de una posible futura copa internacional. 


El nuevo River de Gallardo  (que tardó más de 1 año en armar) encontró su idea de juego (o logró que finalmente ejecute su idea) y ahora el único problema parecía ser encontrar un mejor equilibrio o coordinación entre el juego de ataque y defensa.

Sin embargo ayer apareció uno de los inconvenientes que debe sortear un equipo que se sabe superior  o capaz de hacer cosas diferentes; ayer pareció que River sobró el partido, pareció soberbio sin haber liquidado el partido. 

El  Muñeco quiere que el equipo aprenda a cerrar los partidos, que mantenga la pelota con calma y la ¨esconda¨, que el rival no sea capaz de lastimar, pretende un equipo inteligente capaz de ¨aguantar¨ la presión pero listo para salir rápido de contra o de mover con rapidez la pelota para que el rival no la encuentre. 

Para jugar de contra se necesita estar seguro en defensa y que el rival ataque (Sarmiento se mantuvo ordenado y no quiso atacar), para esconder la pelota hay que mover mucho la pelota, cansar al rival y golpear cuando el rival se descuida... a River  le faltó el golpe de knock out.

El Millo volvió a dar una demostración de presión y de jugadores en constante movimiento haciendo que la pelota vaya de un lado a otro pero siempre hubo una jugada de más en lugar del tiro limpio al arco. 

River se complicó solo y no tuvo tiempo para reaccionar (el empate llegó faltando 10 minutos) porque este River  todavía no aprendió a jugar apurado, no aprendió a ser vertical o frontal (más cuando Gallardo sacó al Pity Martinez y se quedó sin un referente como Alario para el cabezazo en el área).

El problema del empate, además de los obvios puntos perdidos,  es que se termina con una racha ganadora que generaba mucha confianza, permite que se acerquen una buena cantidad de equipos que están jugando bien y quieren pelear por un lugar en las copas (ante el cansancio que llegará en mayo, es fundamental seguir sumando puntos que nos den un pequeño respiro) y fundamentalmente  se les dió aire a los bosteros que vienen perdiendo muchos puntos y se llenan de dudas y temores.
River, como todo equipo en formación (el tiempo que demora en formarse debería ser una enseñanza para la dirigencia que desarmó un plantel campeón sin preocuparse en hacerlo de a poco y previendo sus reemplazos) tiene varias fallas que deberá ir corrigiendo pero además se encuentra con los ¨problemas extras¨, esos problemas que no están en los planes previos. 

Para empezar este plantel no cuenta con la mínima cantidad de arqueros (un titular que podría ser suplente, un suplente lesionado y un tercer arquero demasiado inexperto y joven). Es muy peligroso que sea expulsado o se lesione y también lo es que no sienta la competencia por el puesto. 

El segundo problema es que Maidana está muy lento (ahora dicen que no se curó de la lesión que lo viene complicando hace varios meses) y esto repercute mucho en su juego pero lo peor es que se puede agravar y dejarlo afuera por varios partidos (partidos definitorios). 

Claro está que si juega a media máquina es porque Gallardo ya no confía en Mina (especialmente porque también bajaría el nivel de Martinez Quarta), tampoco en Lollo (tal vez fuera de ritmo aún o mal recuperado de la lesión) ni en Montiel (lo va a ceder para la sub-20 así que no tiene mucho sentido que él sea la solución). 

Ya sabemos lo que Moreira y Casco pueden darnos (mucho ir y acompañamiento en ataque dejando grandes huecos defensivos y la manía de presionar poco a los jugadores rivales que atacan por sus bandas) pero tampoco hay grandes soluciones en el banco. 

Ayer Batalla atajó bien pero en el gol dejó toda la sensación que debió salir a cortar el centro, los laterales jugaron un buen partido en ataque pero erraron mucho en defensa, Maidana cometió muchos errores no habituales pero fue muy bien salvado por Martinez Quarta (muy buen partido) y Ponzio salvó muchas contras por su muy buena ubicación (además de la extraordinaria actitud de anticipar siempre al rival pensando que recuperará la pelota). 
Más allá de algunos sofocones en el primer tiempo, en el segundo todo parecía controlado hasta que en el aire se empezó a sentir una extraña sensación de estar perdiendo muchos goles y que en cualquier momento habría una jugada desafortunada que nos haría pagar muy caro esa ineficacia ofensiva

En ataque el equipo mostró lo mismo que en su racha de 7 victorias consecutivas, mucha movilidad de los jugadores y de la pelota, agresividad, toques rápidos, cambios de frentes permanentes, rapidez para pasar por detrás de los defensores, búsqueda permanente de espacios vacíos y ser receptor del pase... todo muy lindo y bueno si no fuera que todos querían el lujo (inexplicable la definición que Auzqui intentó hacer de chilena) o sumar un pase más a las buenas jugadas colectivas. 

El desgaste que están haciendo especialmente Fernandez y  Rojas lo están sintiendo mucho lo están sintiendo mucho en los últimos 20 minutos (ayer daba toda la impresión que el cambio debió ser Palacios por Fernandez y no Auzqui por Martinez... solo una sensación incomprobable). Alario fue el único que tuvo un partido flojo en ataque y hasta Mora entró picante para desbordar pero no alcanzó ante la ineficacia frente al arco (al margen de la buena tarea de Chiarini).

La verdad es que si el campeonato hubiera empezado este año, estos puntos perdidos se lamentarían y darían bronca pero sabríamos que hay revancha, el haber empezado tan atrás provoca que estos puntos deban ser una lección y además se lamenta por todo lo que  dejamos de provocarle a los bosteros  (un regalo demasiado caro). 

Veremos que nos deparan las próximas fechas.