Ramón Díaz saludando a un grupo de socios vitalicios que presenció la práctica en el predio de Ezeiza
Foto: FotoBAIRES
River padeció ante Lanús la peor derrota de un equipo de River dirigido por Ramón desde aquel 1-5 con Colón, en 1997 y así se frustró la ilusión de llegar a la última fecha del torneo con posibilidades de pelear por el título.
En realidad el sueño estuvo apuntalado con fuerza por el discurso del técnico más que por las actuaciones del plantel, que defeccionó en los momentos puntuales, esos que robustecen el espíritu y afianzan la línea de juego"
Por eso el próximo domingo el Monumental no sólo será el escenario de la despedida de la temporada 2012-2013 - que empezó bajo Almeyda - sino que también será el escenario donde varios jugadores se despèdirán de River.
Al término de la abrumadora derrota en Lanús el DT ensayó un pedido de perdón y agregó que "River tiene que ser protagonista en todos los campeonatos que juega. Un equipo con mentalidad ganadora, y de a poco se está logrando" recordando la clasificación para jugar la Copa Sudamericana después de 4 años sin competencia internacional, cuando fuimos eliminados bochornosamente en el 2009 durante la fase de grupos de la Libertadores por el San Lorenzo dirigido por el mismísimo Ramón.
Para que el cuerpo técnico y los dirigentes satisfagan las expectativas del pueblo riverplatense deberán resolver cuáles serán futbolistas que encaren la nueva temporada, comprometiéndose fuertemente en la renovación del plantel para recuperar el brillo de otrora.
Pero ayer Ramón con una sugestiva frase se despegó y dejó comprometidos a Passarella y a Turnes, en un pie de igualdad, quienes compiten entre bambalinas por la cabeza de la fórmula oficialista
Pero ayer Ramón con una sugestiva frase se despegó y dejó comprometidos a Passarella y a Turnes, en un pie de igualdad, quienes compiten entre bambalinas por la cabeza de la fórmula oficialista
La frase de Ramón es extraña en él, ya que le gusta desempeñar siempre un papel protagónico. Tal como dice Alberto Cantore en La Nación "Extraño, porque su ego le impide quitar el cuerpo del centro de la escena. Sospechoso, porque cada palabra que dice en los dos contactos semanales que mantiene con los medios, tarde o temprano, resulta no ser una casualidad".
Díaz, siempre filoso cuando la intención es evitar atarse a una decisión que después puede perjudicar su imagen frente a los hinchas que no se cansan de idolatrarlo, se desligó de una futura responsabilidad en las negociaciones por los jugadores que llegarán al club. "Este torneo no pudimos reforzarnos como queríamos. La intención es tener un River supercompetitivo, ser protagonistas internacionalmente. Ahora van a ser muy importantes Passarella y Turnes para todos los pedidos que les vamos a hacer. Van a ser los verdaderos protagonistas. Hay que equivocarse lo menos posible", soltó el Pelado.
La sugestiva frase de Ramón le marca el paso a la comisión directiva que lidera Passarella, al que no le cayó simpática la declaración. El presidente juega una carrera con el entrenador para ser reconocido como uno de los máximos referentes históricos del club y, además, el segundo semestre del año será determinante para revalidar sus aspiraciones de presentarse en las elecciones. Actualmente, las encuestas no le dan los números que imaginó. La mecánica para revertir la tendencia queda concentrada en refuerzos de jerarquía y la obtención del venidero torneo Inicial.
Tanto que Passarella emprenderá un viaje por Europa, donde escuchará ofertas -Vangioni y el juvenil Álvarez Balanta son las joyas que puede exhibir-, aunque la premisa es vender a los mellizos Rogelio y Ramiro Funes Mori. El delantero, que figuró transferido en el último balance y al igual que su hermano tiene contrato hasta junio de 2014, podría jugar en Rusia, Ucrania o Portugal. En Núñez aseguran que por el atacante se percibiría una cifra que rondaría entre los 8 y 10 millones de dólares. Muy lejos de aquellos US$ 20.000.000 con los que fue cotizado por Passarella hace un par de años.
Pero previamente habrá que encarar la depuración del plantel, mientras que Ramón exigirá refuerzos de jerarquía en determinadas posiciones. En el terreno hay un poco de todo: jugadores que el riojano entiende prescindibles, futbolistas cuyos contratos o préstamos se vencen y también aquellos que se presentan entre las potenciales ventas, esas que oxigenan las tesorerías y ayudan a reducir el pasivo.
La delicada situación económica del eternamente deficitario fútbol argentino obliga a los clubes, y en particular a River, a realizar complicadas operaciones para conseguir a los refuerzos que los técnicos pretenden
Cuando Ramón exige un equipo supercompetitivo, como él supo dirigir en sus ciclos anteriores en el club, asoman los nombres que provocan entusiasmo en los hinchas y, a la vez, escalofrío en la tesorería. Los puestos que el técnico pretende reforzar son el de lateral y volante izquierdo; enganche y delantero, con dos o tres futbolistas. La danza de nombres empezó, aunque todavía queda un partido para terminar la actual temporada.
El sueño de repatriar a Pablo Aimar se esfuma a pasos agigantados, mucho más después de la millonaria propuesta que recibiría para desempeñarse en Johor Darul Takzim, de Malasia. Por el retorno de Demichelis -el zaguero pretende conocer detalles del proyecto, quiénes serían las restantes incorporaciones- el vicepresidente Diego Turnes mantendrá una reunión con Sergio Mandrini, que maneja la carrera del cordobés.
En el borrador de Ramón hay un puñado de apellidos, entre los que dejarán de vestir la camiseta de River, que no sorprenden. Walter Acevedo, Mauro Díaz -queda libre el 30 de junio, al igual que Luciano Vella y Carlos Arano, separados del grupo-, Diego Martínez y Luciano Abecasis son futbolistas que tuvieron escasa participación o desaprovecharon sus oportunidades.
También Carlos Sánchez perdió terreno en la consideración del DT y, aunque podría recibir la ciudadanía argentina y liberar un cupo de extranjero, no formaría parte del nuevo proyecto. Tampoco Juan Manuel Iturbe, a quien se le vence el préstamo y cuya opción de compra es inviable para el fútbol argentino -además ya fue notificado por Porto, dueño del pase, para que se presente cuando el equipo luso empiece la pretemporada-, y el Rodrigo Mora, cuyas actuaciones fueron de mayor a menor y retornará a Benfica.
Chichizola optaría por un cambio de aire, sabiéndose suplente de Barovero. Otros nombres por quienes no se pondrá resistencia para que se vayan, siempre que la oferta seduzca, son Jonatan Maidana, Ezequiel Cirigliano, Manuel Lanzini -existiría un sondeo de un club italiano-, Jonathan Bottinelli, el paraguayo Adalberto Román y el ecuatoriano Juan Cazares, actualmente a préstamo en Barcelona, de Ecuador.
Para irrumpir con fuerza y apuntarles a los jugadores de jerarquía que desea Ramón para armar el nuevo modelo, River está obligado a vender. Leonel Vangioni -Ramón no quiere desprenderse del rosarino- y el juvenil colombiano Eder Álvarez Balanta son quienes tienen mayores posibilidades, ya que la mayoría de las preguntas que llegan a Núñez son por ellos. Diferente es la situación de Rogelio Funes Mori, con contrato hasta julio de 2014. Los dirigentes pretenden venderlo antes de que el delantero quede libre; también porque en el último balance figura vendido.
Entrada fútbol:
¿Que refuerzos querrías?
¿De quienes te desprenderías?
¿Que refuerzos querrías?
¿De quienes te desprenderías?




