Esperando la finalísima


River trajo desde México un empate con sabor a victoria que lo deja con buenas chances para alzarse con la anhelada Copa Libertadores, pero también volvió con lesiones y suspensiones obligando a Gallardo a rearmar el esquema por las bajas de Mora (desgarro en el isquiotibial derecho) y Viudez (con una distensión en el mismo músculo).

También, la amarilla que recibió Mercado en Monterrey dejó a éste sin poder disputar la revancha en el Monumental y para peor, entrenándose sufrió un desgarro en el gemelo izquierdo, su reemplazante Mammana, quien pese a ser central estaba adelante en la consideración del DT por sobre Mayada y Solari para ocupar el lateral derecho.

A todos estas complicaciones se agrega que el Muñeco, al ser expulsado en el partido de ida, deberá conducir al plantel desde un palco ya que lamentablemente la Conmebol ratificó la suspensión y el técnico no podrá ejercer a pleno su función  en la finalísima como es debido. 

Es de recordar que esta circunstancia ya sucedió contra el mismo Tigres y contra San José de Oruro, en el cierre de la fase de grupos. Igual que en aquellas oportunidades, será reemplazado por su ayudante Matías Biscay, quien el miércoles será el encargado de ocupar el banco en el duelo más importante de los últimos 19 años de la historia millonaria.

La sanción de la Conmebol afecta duramente al cuerpo técnico riverplatense, dado que Gallardo no podrá tener handy ni celular, ni ingresar al vestuario en el entretiempo. Por eso su ayudante, quién conoce al entrenador desde muy jóvenes, deberá hacerse cargo de la conducción del equipo  a partir del mismo momento en que ingresen al Monumental y tomar las resoluciones planeadas previamente con el genial estratega. 


Como se dijo, el Millo se quedó sin Mercado y sin su primer recambio en el lado derecho de la defensa. Tampoco podrá contar con el juvenil Pablo Carreras, por no estar incluído en la lista de buena fe del torneo. Por eso para el encuentro tan decisivo, el DT se inclinó para ocupar dicha plaza por el uruguayo Mayada quien a pesar de no ser defensor, ya cubrió esa función en partidos anteriores.

Así las dudas radicaban en quienes sustituirían a la dupla ofensiva compuesta por los uruguayos Mora y Viudez, hasta que este lunes el Muñeco sorprendió desde el inicio de la conferencia de prensa adelantando la formación titular:

"El equipo lo tengo. ¿Quieren que se los dé? Barovero; Mayada, Maidana, Funes Mori, Vangioni; Sánchez, Kranevitter, Ponzio, Bertolo; Cavenaghi y Alario. Más allá de muchos inconvenientes que tuvimos en el último tiempo, las sensaciones son buenas porque estamos ante una oportunidad única. Es un partido que va a ser memorable porque la idea es tener esa posibilidad de ganar".



En realidad la sorpresa, será la presencia desde el arranque del Torito, quien en esta Libertadores ocupó siempre un lugar en el banco, pese a lo cual Gallardo apostará por el ídolo Cavenaghi para jugar la finalísima ante Tigres. Es que Cavegol lleva once goles en el torneo local, encabezando la lista de goleadores del certamen nacional y por eso, en una noche que puede ser inolvidable, irá desde el arranque por primera vez en esta edición copera. "Necesitamos gol y Fernando nos va a dar esa cuota", dijo el Muñeco

Y agregó "Él tiene que estar preparado, se lo dije hace un tiempo. Ha sido un jugador que ha participado siempre con nosotros, en mayor o menor medida. Por ahí no ha jugado los partidos importantes de Copa con muchos minutos en cancha, pero lo que no podía hacer era bajar los brazos. Y hoy se le presenta la posibilidad más linda de su carrera".

Lista de convocados
Los 19 convocados por Marcelo Gallardo para la gran final son:


Arqueros:
Marcelo Barovero y Julio Chiarini

Defensores:
Camilo Mayada, Jonatan Maidana, Eder Álvarez Balanta, Leonel Vangioni y Ramiro Funes Mori 

Volantes:
Matías Kranevitter, Luis González, Carlos Sánchez, Leonardo Pisculichi, Sebastián Driussi y Leonardo Ponzio

Enlaces:
Gonzalo Martínez y Nicolás Bertolo

Delanteros:
Javier Saviola, Fernando Cavenaghi, Lucas Alario y Tabaré Viudez



Autoridades del encuentro  



El árbitro del encuentro será el uruguayo Darío Ubriaco de 43 años de edad, 
quien fué futbolista profesional del 
Central Español de Montevideo 
y quien el 10 de diciembre de 2014 dirigió 
la Final de la Copa Sudamericana 2014 entre River Plate y Atlético Nacional.


El juez será asistido por sus compatriotas Mauricio Espinosa y Nicolás Tarán, mientras que Andrés Cunha ocupará el lugar de cuarto árbitro.

Entrada fútbol: ¿Cuál es tu opinión?

Por esa puta costumbre

Es lamentable que tanta alegría sea empañada con el malestar de los socios y las sospechas que recaen sobre el sistema de venta de entradas.

A muchísimos socios les resulta imposible obtener su ubicación y luego aparecen la reventa a precios siderales. a través de la comercialización ilegal. Y lo peor es que son muchos los acostumbrados a la maldita reventa, aunque a la corta o a a la larga ellos mismos puedan ser los damnificados de alguna u otra manera.

El partido de vuelta es sin dudas, el más importante de este siglo para el pueblo riverplatense. Y los “vivos” de siempre aprovechan la ansiedad apenas llegó el "Millo"a la final, y aun cuando todavía no se conocía a su rival. 

Pero al mismo tiempo que el Club anunciaba la venta de entradas remanentes estalló la reventa, con precios que llegan hasta los $ 45.000. 

Durante las gestiones anteriores la maldita reventa generó un enorme malestar entre aquellos hinchas que desean ir al Monumental y que quedan afuera como consecuencia de la falta de ubicaciones suficientes para satisfacer la demanda.

Antes de avanzar en el tema conviene refrescar los valores oficiales. Las localidades más baratas, en la tribuna Centenario alta, tenían un valor de $ 400 y las plateas más caras, en la San Martín y Belgrano medias, llegaban los $ 1150.

Pero para la maldita reventa difundida a través de los sitios de compraventa online (por ej  mercadolibre.com) los precios por las localidades inmediatamente arrancaron a $ 25.000, s yendo en aumento con el transcurso de los días y con el crecimiento de la ansiedad. 


Ya La Nación del viernes pasado bajo el título  Entradas de oro: hasta $ 40.000 por una ubicación se refería a un anuncio que pedía $ 40.000 contado por una entrad y por el pago en 12 cuotas de $ 5.099,67, es decir, $ 62.000 en total.


Este flagelo de la reventa sigue siendo una deuda pendiente y así lo describe muy bien Charro en Bendita venta, maldita reventa

Que felicidad!!! Tengo mi entrada para el miércoles. Este fue el sentimiento de unas 45 mil personas que tienen Tu Lugar en el Monumental. Unos minutos frente a la computadora, otros minutos haciendo cola en el Monumental y mágicamente tenía la entrada. 

Se podría decir que es un lujo o que es mérito de una extraordinaria gestión; esta sería la apreciación final y la sensación que quedaría después de cualquier partido pero cuando se trata de la final de Copa Libertadores, la imagen cambia porque existe el disconformismo de varios centenares de miles que también quieren ir a la cancha y no pueden. 

Esta vez caen en su propia trampa, una gestión que hace hincapié en la imagen, no puede mostrar el mérito de haber conseguido llenar el Monumental sin grandes complicaciones sino que debe sufrir que hablen de la reventa.

La ecuación habitual de TLM es muy sencilla; el estadio ¨se llena¨ con TLM (irónicamente hace mucho que no se ven tantos espacios vacíos), todos estamos felices por no perder demasiado tiempo y tener asegurado un lugar en todos los partidos. ¿Qué más se puede pedir en tiempos de copas internacionales? 

No vayas a tener la mala suerte de cruzarte con el presidente y reclamar porque encima se ofuscará y responderá con un ¨que más quieren que haga, ustedes no tienen idea como estaba el club, lo salvé de la convocatoria y todo el tiempo hay que levantar un muerto¨. Nos quejamos de llenos. Es todo idílico y es una herejía quejarse (¡vamos a jugar la final de la Copa Libertadores!). 

Ni hablar si encima te ponen como argumento la comparación con lo que pasaba hace unos muy pocos años, un club fundido y descendido que jugaba con equipos desconocidos pero tenías que perder horas frente a la computadora para ver si podías ir a la cancha, luego te maltrataban haciendo horas de cola en el Monumental y casi te exigían hasta las huellas dactilares para retirar la entrada mientras veías al lado tuyo como decenas de personas las revendían (en su mayoría barras que eran la cara visible de un sistema perverso de connivencia con la dirigencia y varios socios que aprovechaban para hacer negocio con su carnet). 

Antes la reventa era junto a la cola para retirar la entrada y antes del partido era casi imposible no chocarte con gente ofreciendo entrada, hoy se limita a algunos personajes voceando en determinados sitios antes del partido. 

Antes el sistema se congestionaba siempre porque tenías a unas 40 mil personas que querían su entrada y no la tenían, ahora se congestiona en un partido final de copa porque ponen a la venta 7500 lugares (un sobrante insospechado porque decidieron que no haya visitantes) cuando hay decenas de miles de personas que quieren esas entradas (¿podría  deducirse que el sistema de venta por internet no está preparado para recibir a decenas de miles de personas al mismo tiempo? ¿podría deducirse que poco cambió más allá de haber aliviado el sistema con el cobro anticipado a través de TLM? ¿podría decirse que DAP lo propuso y no se lo permitieron porque atentaba contra los derechos de los socios?). 

Hoy podemos decir que el sistema corrupto de la reventa sigue existiendo pero en una forma muchísimo más acotada, especialmente sin la alevosía de otros años pero todo gracias al cobro ilegítimo y antiestatutario de un abono. De nada sirve decir que DAP quiso hacer lo mismo y por ello casi lo matan (empezó cobrando algunos lugares en la Belgrano alta y la Centenario media), es tan provocadora esta afirmación como pensar que si DAP lo quiso hacer, el negocio de la reventa no se resquebrajaba al cobrar un abono.

¿Por qué quejarse de TLM? Unas 45 mil personas dejaron de tener problemas y solo unos pocos miles deben lamentarse no tener su lugar a pesar de que el estatuto los ampara. Unos pocos socios (solo unos cientos desesperados y unos miles que se resignan) deben penar antes de empezar cada campeonato porque no tienen lugar, porque no pueden cambiar su ubicación o porque son víctimas de las falencias estructurales (?) del sistema. 

Esos socios no solo fueron víctimas de esta arbitrariedad sino que encima deben soportar que el club avasalle nuevamente sus derechos al darle los mismos derechos y prioridad a gente que tiene pagar mensualmente una mínima cuota para tener un carnet que los acredita en una nueva categoría social (me perdí el momento en que se discutió esto en la Asamblea de socios o en algún otro ámbito. Quienes pagan SR, ¿son socios?). 

Al fin y al cabo estamos todos felices porque quienes pagamos TLM ya no perdemos tiempo al pedo (¿el pago compulsivo adicional ya es algo asumido como justo a cambio de tantas alegrías deportivas?) y el club consiguió un nuevo ingreso con Somos River (al socio no le importa cuales son las diferencias entre ser socio pleno, simple, adherente o Somos River). ¿Por qué quejarse antes de una final de Copa Libertadores?

Lo importante de todo esto es que la imagen que puede mostrar la gestión es que se terminó el problema del fastidio de conseguir una entrada, se terminó con la reventa (ningún medio periodístico hablaba de reventa así que se presupone que no existía) y empezaron los logros deportivos. 

Irónicamente, junto con los logros reapareció el viejo problema de la reventa y rápidamente la dirigencia intenta desligarse de ella. Supuestamente se hicieron acciones judiciales (mucho bombo y platillo ante los medios pero nunca se terminan de ver las acciones. No hay listados de socios apercibidos) y tal vez por ello es que en el partido ante Cruzeiro la justicia actuó contra Mercado Libre. Más allá de estas acciones, no se impidió que aparecieran los precios alocados que se pueden ver hoy para la final del miércoles en el mismo sitio. 

¿Sorteos de entradas...?
¿
La reventa ya está en $40 mil y poco se hace para impedirlo. No se conocen a los 7 mil compradores del remanente que nuevamente fue sospechado (como en las peores épocas). Como siempre el método utilizado es altamente corrupto o sospechoso y extrañamente nadie hace nada por blanquearlo o quitarle cualquier manto de sospecha (con publicar los números y nombres de los 7 mil afortunados alcanzaría, al menos después del partido). 

Pareciera que nadie quiere perderse el negocio de vender algunos lugares a 40 mil pesos y por ello salen a la venta 7 mil lugares que son vendidos en segundos a fantasmas (es casi imposible encontrar a alguien que diga que consiguió alguna entrada del remanente). 

Como siempre, la dirigencia salió a aclarar que iniciaría acciones contra los revendedores (¿lo hará sobre los que tienen armado el negocio de la reventa o solamente sobre esos aprovechadores que utilizan alguna plataforma para revender su propia entrada? No me extrañaría que ante la magnitud y los valores escandalosos que se manejan, la semana próxima aparezcan algunos apellidos de socios suspendidos). Al mismo tiempo, varios socios e hinchas salieron a ayudar a los dirigentes escrachando a quienes revendían la entrada.

Está claro que es imposible que haya un sistema de venta de entradas absolutamente justo porque hay centenares de miles de personas que quisieran estar en la cancha y también está claro que es imposible impedir la reventa de entradas porque ante semejante disparate de precios, más de uno se arriesgaría.

Lo que no pueden existir son sistemas poco claros o que favorezcan a estos mecanismos corruptos, ni sistemas que partan desde lo injusto porque algunos vivos quieren seguir haciendo negocios. Ojalá las victorias y logros deportivos fueran acompañados por una gestión transparente...

Entrada institucional:

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